domingo, 8 de marzo de 2009



Y se va el tiempo... sin que ninguna puerta lo detenga, y se precipita entonces el corazón a ese pozo de añoranzas y emprende la tarea de retornar las tardes en que la alegría principiaba en su risa. Y las horas se desgranaban en minutos felices.

Y se va el tiempo... Y nos queda narcotizar el presente con la ilusión de que es posible un nuevo encuentro que va a resarcir este abandono.

1 comentario:

noviembres dijo...

Ojalá sea eso posible para ti. Espero que tengas mucha suerte.