El tiempo avanza más rápido que yo,
martes, 27 de octubre de 2020
Besar tu boca
El tiempo avanza más rápido que yo,
domingo, 18 de octubre de 2020
Lugar privilegiado
Quisiera estar en otro sitio,
estar allí donde me extrañas,
donde me presumes,
donde me abrazas.
Quisiera estar en otra parte,
donde me quitas el miedo antes que la ropa,
estar allí donde cualquier presentimiento ,
cualquier sospecha evidencia que me quieres.
Estar allí donde levantas la vista del libro,
y sonríes porque te miro,
y de repente la tarde se hace cómplice de la felicidad
y nos basta un simple gesto para saberla en una caricia
que nos mantiene a salvo.
En otra dimensión ,otra realidad diferente que te hace mía,
donde espacio y tiempo no saben diferenciar entre noche y día.
Esa orilla nuestra que nos separa del mundo,
donde un escalofrío es tu aliento en mi cuello
y un temblor lo provoca apenas el roce de tus manos
con la misma facilidad que mis labios determinan
y establecen las reglas del juego entre las sábanas.
Estar en esa mesa de bar donde el café se enfría
porque ando doblando servilletas con forma de barquito
y escribo en sus esquinas que me hundiría
en todos los océanos si es contigo.
O en una parada de bus
donde un mensaje tuyo me dice que no tarde
porque no sabes traducir la alegría si no es conmigo.
Ir de un sitio a otro ,
transitar lo que llaman vivir .
Allí donde hay fechas de aniversario,
cenas para dos
y hoteles a medio camino entre el deseo y la pasión.
En cualquier término que termine en un principio
deliberadamente nuestro,
donde soy tu debilidad,
tu prioridad,
tu sinrazón.
Allí donde las paredes sonríen desde Berlin,
o nos cuentan que llovía aquel día sobre París.
Paredes que oyen los encuentros de tu piel y mi piel,
donde tu lengua es tan tuya como mía ;
fósforo incandescente que incendia bajo nuestros pies.
Allí,espacio alejado
por el que vendo el alma al mismo diablo,
lugar privilegiado,
donde el clamor de mi silencio te habla
de las más bellas emociones
en las más dulces tentaciones.
Allí en cualquier resquicio que lleve a tu cuerpo
y a tu cama,
Pasaje por tu vientre ,
cruce de tus piernas,
jaque mate a nivel de un mar
que rompe las olas en tus ojos.
Allí seducida por las acrobacias
de tu blusa al caer ,
donde te llamas y existes,
donde soy
y eress la verdadera razón de ser , amor .
Allí donde voy a dormir
y me tienta el agua que resbala por tu pecho
y eres sonrisa , risa y carcajada
y causas una ducha para dos.
Allí , donde amanece por tu espalda,
y el tiempo abrazado al alba , se demora .
Allí donde todo es contigo
y nada sin ti ,
donde te beso ahora ,
y sueño que estoy allí .
domingo, 27 de septiembre de 2020
Reconciliación.
Me voy adaptando al tiempo
en medio de alusiones que me muerden
o que me acarician el alma.
Me voy tras una sonrisa,
me entretengo en la diminuta luz de una mañana
que amanecía en consonancia a un abrir y cerrar de sus ojos.
En esta reconciliación prudente y reflexiva,
donde los relojes se ponen de su parte,
y este frío de la mañana hace que me arrope
con los recuerdos que hacen cabriolas entre las sábanas
y desordenan pasado y presente,
me encuentro en la pérdida inevitable
de las voces pretéritas que me reconocen.
Cruzar los espacios es
advertir, rozar , hallarse las cicatrices
de esas heridas que tatuaron la línea
del principio y el final.
Y aquí estoy moderando entre los ayeres
en que no la quise
y entre los que no me quería.
Llevando al sueño a un imsomnio
que no tiene prisa por dormirse.
Recordar a veces es un consuelo,
es desatarse las manos
para tocar la alegría,
saberla nuestra allá donde fue.
Aunque también a veces sea,
amarrar al corazón al extravío
de lo que fue nuestro,
y que no regresa porque practica y aprende
el idioma del olvido.
Traigo a la memoria
el orden y la confusión ...
La risa y el llanto...
La seguridad y desconfianza
de un amor perdido.
Y a ras del sentimiento vigente y consciente,
intercedo , recomiendo , elijo pasar página.
Y seguir leyendo lo que escriba la vida.
Sabiendo que no es posible comenzar de cero,
ni recuperar el tiempo.
Mañana, después,luego...
Adverbios invariables que pueden
modificar cualquier verbo.
Me estoy habituando,
calmando detrás del calendario.
Repaso las horas.
Sé que me duelen mucho menos,
Y esta es la medida, la métrica
y el acento de este verso.
viernes, 18 de septiembre de 2020
Desde y con la lluvia.(Dueto).
Esta tarde, la lluvia.
miércoles, 9 de septiembre de 2020
Las seis y diez. (Dueto)
Te quiero, princesa
y sonaba como un sueño.
Parad los relojes que se ha muerto el tiempo.
Me he quedado mirándola por detrás,
después del último beso.
La nombré allí
donde todos los sustantivos eran su nombre
y todos los verbos conjugaban su risa.
Son las seis y diez
en un lugar que desde entonces
ya no es cualquiera.
Sin prisa,
en otras bocas y otros besos.
Dentro de nada,
se evaporará el sonido
y la palabra.
La realidad será certera,
como siempre;
Una batalla perdida,
lejana,distante...
que deja marcas
en los perfiles de un recuerdo.
Recordaré que mi corazón boqueante ha rozado el borde de sus labios.
Maltrecho de naufragios y periplos imposibles,
se aferró a su prisa por no renunciar a una parada ante mi puerta.
Pero durante un instante que pareció una renuncia
la vi regresar,
giró sobre sus dudas en un revuelo de hojas
y dibujó en el aire un adiós que apagó la tarde.
Ahora, en el tiempo a destiempo, vivo en sus límites merodeando sueños.
Sigo siendo las de las seis y diez.
Y aún espero que ella me encuentre
después del último beso.
(Alas de mariposa + Halley)
miércoles, 2 de septiembre de 2020
Mes nueve.
Septiembre despide, desaloja,
un verano suspendido en litorales verdes,
y ojea, rastrea un invierno
lacerante y cínico
que lesiona e hiere fechas.
Y que desconoce a la primera persona
de un plural
que se reviste, se trajea de otoño...
aguardando...
Insistiendo en el presente indicativo
de una primavera siempre nuestra.




