sábado, 15 de octubre de 2016

Se busca musa.

Porque no respira la rima detrás de mi nuca,
y  noto la exhalación fría de un otoño extraño
que echa a andar sin esperarnos.

Porque no se desenredan de mis manos las letras
que la desviste cuando la tarde declina
y sus pestañas conquistan estrellan.

Hay estrofas que duermen
en la misma ausencia que aquel verso
que espera  la boca de fuego
que sepa quemar la agonía en el destierro de su cuerpo.

Hay palabras olvidadas en la piel que las eriza.
De línea a línea se descuelgan temblorosas metáforas
que padecen la falta de aire que provoca su nombre.

No puedo someterme a esta asonancia 
entre el teclado y mis dedos.
No puedo tolerar la sublevación de todas las consonantes,
esta guerra fría entre vocales que disputan
si aceptan o no al punto que ponga final
a permanecer varadas en una ilusión.

Porque la cuestión es
que hay poemas desnortados,arrítmicos,
condenados a la lentitud de un tiempo sin musa.
          







1 comentario:

Isa G.L. dijo...

La falta de musa también te ha inspirado.
Muy bonito ese descolgar líneas.
H