miércoles, 4 de mayo de 2016

En trámite.

                                                  
Me mira extrañado
como si llegase tarde
a sentarme a  la mesa
y mi sitio ya estuviera ocupado.
Echa un vistazo a la tarde
desde el fondo del local
y consulta un reloj que no lleva
_ Efectivamente pareciera
que llegas tarde_
parece decirme.
Yo me he sentado y le miro de frente,
quiero contarle que...
Pero no sé de qué manera
y cojo una servilleta 
para anotar y guiarme entre vocablos
que no sé articular.
Me contiene, aun sin palabras,
me previene, me avisa
_ Tienes derecho a permanecer en silencio,
cualquier cosa que escribas
podrá utilizarse en tu contra_.
Y ambos nos quedamos sumidos 
en  la alta frecuencia
de decibelios que puebla el silencio.
Él me mira de vez en cuando,
Yo a él no le quito ojo,
está así como suspendido en el tiempo
valorando los retrasos,las justificaciones,
su necesidad de estar allí.
Sabe que le miro
pero no dice nada.
La tarde se ha quedado sin luz,
el camarero no sabe
si querré algo más que la cuenta.
Una mujer nos mira,
creo que tiene curiosidad por saber
quién de los dos romperá
esta omisión de sonidos
que estamos teniendo.
Pero tal vez,
vinímos sólo a eso.
A mirarnos a los ojos
después de este tiempo,
a meditar, tasar, vislumbrar
qué sabemos y qué nos pasa
a los tres por la cabeza.
Señora, no vamos  a discutir ni conversar,
vuélvase a la chica del tren
que tiene entre manos
y déjenos en estas inmediaciones 
que no queremos compartir 
con su falta de destreza para el espionaje.
La noche es ya una evidencia,
que constata que la despedida es inminente,
me lo ha vuelto a decir callando.
_Tenemos toda la vida por delante,
es lo que tiene no asignar fechas_
le he dicho.
Me ha mirado por última vez 
conocedor de que las palabras
se las lleva el viento
adaptándolas al paisaje  más idóneo
que vivamos o pretendamos vivir.
Me marché, volviéndome a mirarlo al salir,
Lo he dejado sólo
especulando si volveremos a vernos.
Es listo.
Inteligente para comprender
que no sabremos más el uno de la otra
si quien se ausentó hoy
determina que no somos buena compañía.
Para algo tiene un máster
en cafés pendientes.



3 comentarios:

Isa G.L. dijo...

Maravilloso, simplemente genial.
Algún día escribirás esa novela que quiero leer.
Besos
H

alasdemariposa dijo...

Isa,qué de tiempo!.Espero que todo te vaya genial.De la novela ya ni me acordaba:-),pero si algún día fuera no dudes que la leerías.
Una pregunta:yo no tengo nada que leer?.
Un abrazo.

Isa G.L. dijo...

Como dice una canción "escribo solo para ti".
Llegará...
Cuidate
Besos
H