miércoles, 9 de septiembre de 2015

A veces pienso.

A veces pienso qué estará haciendo.
Y la imagino en el sofá;
la taza de café en la mano
y perdida la mirada en un recuerdo
que supongo mío,
aunque no sea así y su mente discurra
entre exámenes y listas de la compra.

A veces me agrede la alusión
al olvido al que pudiera estar llegando,
y un zarpazo de uñas invisibles
desgarra algún... cualquier instante
en que la hice reír.
Insidiosas las noches, vienen y van
de las espesuras de su silencio
a la nitidez de su voz
y alguna vez recalan en un susurro al oído,
y una tiene que despertarse sin estar dormida.

El otoño se acerca...
y yo a veces pienso que me he detenido
en aquella mañana de verano.
Como si fuese casi imposible
abandonar la inquietud de no saber
el camino por donde salir corriendo.

A simple vista, parece que no pasa nada.
La vida sigue ahí fuera
y pocos conocen tanto ruido
como hacen los sueños descalabrándose
con los salientes de tantas horas de ausencia.

¿ De qué manera se pueden ir cerrando las puertas,
sin que el frío del próximo invierno
incendie la cama que desconoce
y este corazón abatido
en la primera fila de un tiempo donde nos hemos perdido?.

A veces pienso que reconoce
mis palabras como suyas,
y que me imagina escribiendo versos
de aquella forma en que París nos debía besos.
Que descorre cortinas
y aparece el sol de Junio
 iniciando el primer día
del primer beso que aún no ha sido.

No sé de qué color será el siguiente verano,
qué inadvertencia de fechas nos será posible,
qué oportuno recuerdo saciará la añoranza...
Pienso que el destino que hoy se nos cae de las  manos
propondrá ocasiones, consecuencias...
espero el porvenir de la suerte
 pese a todo el riesgo corrido,
y que el azar futuro considere la ventura
de nunca desdecirse de  un  -----
que escribo en la página de un cuaderno
a las diez y nueve horas de esta tarde.

A veces pienso en una despedida
que aún no he hecho,
e imagino tan sólo, que sea
el roce de mi mano por su mejilla
sin más comunicación que con sus ojos
que una vez dijeron tanto.
No habrá contienda ni altercado...
veremos soltarse hasta que se haya ido
este amor que reunió las ganas de ser.
Y me traeré conmigo el inacabable murmullo
de la alegría compartida.

A veces pienso...










2 comentarios:

Jesus Romero dijo...

Gracias por escribir.

Jesús

Anónimo dijo...

Alasdemariposa: muchas gracias Jesús. Eres la primera persona en mi vida que me dice eso.