domingo, 31 de agosto de 2014

Confieso.

 He sabido que el tiempo
casi siempre juega en contra.
Se confirma hoy una vez más,
cuando veinticinco horas se aceleran a su fin
antes que a una madrugada sin ti.
(Aunque la similitud  entre ambas
es el invariable deseo de quererte).
Confieso que persiste tu respiración en mi oído;
primer impulso de la mañana 
junto a la testificación de que me estás queriendo.
Recuerdo tu cuerpo , circuito cerrado de mis manos,
donde me pediría vivir todos los inviernos.
Tu boca aparte del preámbulo de mis besos
sabe pronunciar mi nombre como 
 jamas nadie lo ha dicho.
Y lo que no vamos a contar a nadie
es que tu lengua contiene la pócima secreta
con la que yo querría morirme.
De todas las horas me quedo con la primera
porque te trajo de vuelta
 barrió de golpe todas las inquietudes,
y fue el pórtico de mi noche contigo.
Al día le falta todo lo que tienes.
La forma de colocar un vaso...
sentarte a mi lado...
tocarme el pelo...
Cerrar el mundo 
y transformarlo en una creación nuestra.
Confieso, amor,
que esto es una auténtica declaración de amor.
(Te diré esta noche que vengas a leerla).
En ella te dejo la mitad de lo bueno
que despiertas en mí,
el resto me lo quedo para vivirlo contigo.












4 comentarios:

Anónimo dijo...

Quedan 30 largos años de camino por recorrer y disfrutar...confieso que creo que se harán demasiado cortos. Por si acaso, no hagas planes pq no vas a poder cumplirlos GEV

chris dijo...

:-)

Isa G.L. dijo...

A la vuelta de cualquier esquina está la felicidad.
Besos

alasdemariposa dijo...

Anónimo: Ni uno más,ni uno menos.
:- )

chris: ;-)

Isa: Síiiiiiiiii.