martes, 3 de junio de 2008

Foto: Nan Goldin




Me gusta que tu risa despierte la mía. Me gusta al mirarte descubrir que me estás mirando.
Me gusta que mi mano encuentre la tuya
y que mi boca muestre la huella de tu boca.
Me gusta pasear por tu recuerdo
apoderarme de tu voz y suspenderla en la tarde.
Me gusta desvestir el alma cuando se sienta a escribirte poemas.
Me gusta entrar en mis sueños y saberte remontando la noche hasta mi encuentro.
Me gusta que la madrugada nos halle renovando la felicidad de la mañana.
Me gusta suplicar a la luna que navegue tu cielo, doblegue las nubes y desembarque en tu ventana todas las estrellas del firmamento.
Me gusta que mi paso siga tu paso y proyectar el camino refulgente que marca el destino.
Me gusta llamarte y capturar tu nombre en mis labios.
Me gusta congelar lo mejor de cada instante.
Me gusta sentirte cerca y notar que nada cabe a nuestro lado.
Me gusta ser la culpable de intentar la proeza de conducir afuera esta historia de versos, desertar del silencio y emerger en la orilla de tus besos.



1 comentario:

noviembres dijo...

Me gusta creer que todo es posible, porque la vida es sueño y sin los sueños ni siquiera quedaría esperanza para respirar.