Algunas veces
en un lugar próximo a otro que tomo como referencia (cerca).
Y otras
en un tiempo que queda a gran distancia del momento que tomo como referencia,
puedo referirme tanto al tiempo del cual hablo
como al momento en el que hablo o escribo (lejos).
Adverbios de lugares por los que tú transitas
y yo me pierdo.
domingo, 28 de junio de 2020
martes, 2 de junio de 2020
Qué alegre sorpresa cuando nos regalan cosas así 🤩
Título: Albas de tinta entre un Jueves cualquiera o un quédate conmigo.
Entre cal y madrugadas azules que clarean un nuevo día se despeña un alma
Anhelante, viva, tenaz, fuerte y leal
Coleccionando campanadas de finales
Deseosa de inicios y mientras tantos
Rompe albas con la tinta
Soslayando pasajes de tiempos mejores
Abatida de sueños y ternura
Impune al castigo del desaliento
Devanando versos a la luz de las ausencias
Presiente la llegada con permiso y sin pasaje
Esa que arrase lo escrito y justifique
Todas las horas robadas al sueño
Un tren cercano se averigua en la distancia dos veces cada día
Y la viajera que aún no conoce su destino
Pasa de largo sin saber que es la estación del encuentro
aquella en la que aún no sabe que tiene que apearse
Aquella que le será tan familiar un día
Vive entre el presente ausente y el futuro intuido e ignorado
Todavía no sabe que quien le busca
Mantiene una cita fiel y lunática
A la misma hora mágica de cada día
Tampoco sabe la viajera de los desayunos tardíos con besos y azúcar
Desconoce las encendidas batallas al amanecer
Y aunque ansía un regreso,
su corazón la delató tantas veces...
Y su destino partió sin ella
Dejando atrás las afirmaciones
Forzando al universo en un desigual interrogatorio de confesiones cruzadas
La espera se hace vida, un pasar, un jueves cualquiera
Y de nuevo las palabras saltan al viento de la tarde
Van de boca en boca, de alma a corazón
En un intento de acertar a ofrecer a la viajera
Todos los motivos para dejar de huir
En tantos trenes perdidos
En tantas estaciones vacías
Cerradas hace años
Tal vez unas manos llenas sean motivo suficiente para echar el freno
Una parada en seco con resultados de uno a cero
Un oasis de sueños que vivir
Una osadía cautelosa
Y la viajera se distrae en pormenores
Y la incógnita no resuelta
Callejea y se detiene en los pares
Sin despejar ni una sola duda
Y pasan las estaciones
Y aligeran el mundo las primaveras
Y vuelven los anhelos renovados
Y se detienen por un instante los relojes
El suficiente para lanzar un SOS
un “quédate conmigo” en letras de bolígrafo azul y teclado
Salúdame al pasar, vocifera mi nombre
Yo te sabré encontrar
Yo te reconoceré entre el desafío de la prisa
Deséame suerte para que el tiempo pase y rompas tu billete de vuelta
La espera es... solo es
Desenmascarada en la noche fría
Verbalizada en versos diagonales
De parte a parte
Desprevenida de errores y aciertos
A corazón descubierto y sin filtro
Ahuyentada de pasado
Atrevida e incansable espera
Que no alcanza al tren de las 7
Una vez más.
(Halley)
Entre cal y madrugadas azules que clarean un nuevo día se despeña un alma
Anhelante, viva, tenaz, fuerte y leal
Coleccionando campanadas de finales
Deseosa de inicios y mientras tantos
Rompe albas con la tinta
Soslayando pasajes de tiempos mejores
Abatida de sueños y ternura
Impune al castigo del desaliento
Devanando versos a la luz de las ausencias
Presiente la llegada con permiso y sin pasaje
Esa que arrase lo escrito y justifique
Todas las horas robadas al sueño
Un tren cercano se averigua en la distancia dos veces cada día
Y la viajera que aún no conoce su destino
Pasa de largo sin saber que es la estación del encuentro
aquella en la que aún no sabe que tiene que apearse
Aquella que le será tan familiar un día
Vive entre el presente ausente y el futuro intuido e ignorado
Todavía no sabe que quien le busca
Mantiene una cita fiel y lunática
A la misma hora mágica de cada día
Tampoco sabe la viajera de los desayunos tardíos con besos y azúcar
Desconoce las encendidas batallas al amanecer
Y aunque ansía un regreso,
su corazón la delató tantas veces...
Y su destino partió sin ella
Dejando atrás las afirmaciones
Forzando al universo en un desigual interrogatorio de confesiones cruzadas
La espera se hace vida, un pasar, un jueves cualquiera
Y de nuevo las palabras saltan al viento de la tarde
Van de boca en boca, de alma a corazón
En un intento de acertar a ofrecer a la viajera
Todos los motivos para dejar de huir
En tantos trenes perdidos
En tantas estaciones vacías
Cerradas hace años
Tal vez unas manos llenas sean motivo suficiente para echar el freno
Una parada en seco con resultados de uno a cero
Un oasis de sueños que vivir
Una osadía cautelosa
Y la viajera se distrae en pormenores
Y la incógnita no resuelta
Callejea y se detiene en los pares
Sin despejar ni una sola duda
Y pasan las estaciones
Y aligeran el mundo las primaveras
Y vuelven los anhelos renovados
Y se detienen por un instante los relojes
El suficiente para lanzar un SOS
un “quédate conmigo” en letras de bolígrafo azul y teclado
Salúdame al pasar, vocifera mi nombre
Yo te sabré encontrar
Yo te reconoceré entre el desafío de la prisa
Deséame suerte para que el tiempo pase y rompas tu billete de vuelta
La espera es... solo es
Desenmascarada en la noche fría
Verbalizada en versos diagonales
De parte a parte
Desprevenida de errores y aciertos
A corazón descubierto y sin filtro
Ahuyentada de pasado
Atrevida e incansable espera
Que no alcanza al tren de las 7
Una vez más.
(Halley)
jueves, 21 de mayo de 2020
Si yo me muero mañana
En qué hora sabrás que ya no existo?
Qué minuto exacto matará mi presente en un pretérito eterno que desconocerá si me has llorado ? .
Con la certeza de llegar tarde a mi epitafio
ensayo palabras que me cubrirán como tierra;
Mis ojos que no te vieron
sabían que los tuyos eran
el principio de cada respuesta que nunca preguntaste
En qué hora sabrás que ya no existo?
Qué minuto exacto matará mi presente en un pretérito eterno que desconocerá si me has llorado ? .
Con la certeza de llegar tarde a mi epitafio
ensayo palabras que me cubrirán como tierra;
Mis ojos que no te vieron
sabían que los tuyos eran
el principio de cada respuesta que nunca preguntaste
viernes, 8 de mayo de 2020
Descalza en la tormenta.
Parece que el verano llamara a la puerta,
como quien se ciñe a la esperanza de que le abran.
Dibuja entre nubes un cielo azul y suspira,
como quien expulsa el deseo contenido
que imagina.
Pobre, creo que aún no se percata de las razones
por las que desde una esquina
lo miro como a un loco descalzo en la tormenta.
Las golondrinas planean el infinito
y caen sobre tardes cálidas,
incrédulas cantan la alegría de un terreno propio,
que han de devolver algún día.
¿Y sabes?,
hay un mirlo enamorado de una rosa!,
llega puntual ,indiferente a la histeria de Noa.
Hace ronda muy cerquita
como el enamorado que sube y baja la calle tantas veces
como quien se ciñe a la esperanza de que le abran.
Dibuja entre nubes un cielo azul y suspira,
como quien expulsa el deseo contenido
que imagina.
Pobre, creo que aún no se percata de las razones
por las que desde una esquina
lo miro como a un loco descalzo en la tormenta.
Las golondrinas planean el infinito
y caen sobre tardes cálidas,
incrédulas cantan la alegría de un terreno propio,
que han de devolver algún día.
¿Y sabes?,
hay un mirlo enamorado de una rosa!,
llega puntual ,indiferente a la histeria de Noa.
Hace ronda muy cerquita
como el enamorado que sube y baja la calle tantas veces
como posibilidades cree
de encontrarse con quien ama.
Se posa en una rama y con una canción callada
pone fin a su pasión diaria.
Ajeno a la ausencia amarga
que ha de provocar la mano infame
que corte la seguridad de verla mañana.
Y anoche hubo lluvia de estrellas
de encontrarse con quien ama.
Se posa en una rama y con una canción callada
pone fin a su pasión diaria.
Ajeno a la ausencia amarga
que ha de provocar la mano infame
que corte la seguridad de verla mañana.
Y anoche hubo lluvia de estrellas
y yo que quise ser loca descalza en su tormenta,
y planear sobre un terreno propio,
de encontrarme con quien amo,
no vi ninguna a quien contarle tanto sueño
no vi ninguna a quien contarle tanto sueño
y me dormí como quien duerme
sabiendo que nos estrecha el tiempo
en un abrazo incómodo
abarcando nada y añorándolo todo.
domingo, 19 de abril de 2020
¿Resentimiento o pretensión?
Ojalá pierdas el norte
y no halles más brújula
que una mirada antigua
que tiene mis ojos.
Ojalá el invierno mate de frío
el hueco de una cama
donde tu cuerpo se hizo verano.
Ojalá el mar rompa tus sueños
con cada (h) ola y adiós,
que no sepas despertar nunca
sin el arrullo de mi voz ,
que me guardes siempre
el segundo necesario
en cada arranque de pasión.
Ojalá mis vocales se enreden en tu lengua
y la disfonía tenga su nombre
cada vez que la llames amor.
Ojalá no puedas desvestirte sin mi sonrisa
trepando por tus botones,
y te queme mi aliento en la desnudez
que deja tu camisa
y ese montón de razones
que tiemblan distantes al contacto de otra piel.
Ojalá París te duela como una herida abierta,
te señale culpable cualquier luna llena,
mires desganada la más bella puesta de sol...
Porque sin mí es Abril,
y acusas al destino del futuro,
y soplas velas en un abismo de días sin mí.
Ojalá invariablemente me extrañes
como un aliento irremediable,
como la necesidad última del grito
ante la caída fatal.
Que te ahoguen un minuto cada hora
las agujas de un reloj
que no sabe coser el tiempo roto
por donde cae todo lo que pude haber escrito
y lo que nunca leerás.
y no halles más brújula
que una mirada antigua
que tiene mis ojos.
Ojalá el invierno mate de frío
el hueco de una cama
donde tu cuerpo se hizo verano.
Ojalá el mar rompa tus sueños
con cada (h) ola y adiós,
que no sepas despertar nunca
sin el arrullo de mi voz ,
que me guardes siempre
el segundo necesario
en cada arranque de pasión.
Ojalá mis vocales se enreden en tu lengua
y la disfonía tenga su nombre
cada vez que la llames amor.
Ojalá no puedas desvestirte sin mi sonrisa
trepando por tus botones,
y te queme mi aliento en la desnudez
que deja tu camisa
y ese montón de razones
que tiemblan distantes al contacto de otra piel.
Ojalá París te duela como una herida abierta,
te señale culpable cualquier luna llena,
mires desganada la más bella puesta de sol...
Porque sin mí es Abril,
y acusas al destino del futuro,
y soplas velas en un abismo de días sin mí.
Ojalá invariablemente me extrañes
como un aliento irremediable,
como la necesidad última del grito
ante la caída fatal.
Que te ahoguen un minuto cada hora
las agujas de un reloj
que no sabe coser el tiempo roto
por donde cae todo lo que pude haber escrito
y lo que nunca leerás.
miércoles, 1 de abril de 2020
Mil ganas de escribir.
Tengo en la mesa:
Un portátil, un bolígrafo de gel,
dos hielos con café
y mil ganas de escribir (te)
trepando por la pared.
No veo nada distinto
en estos deseos de siempre,
parecen asentados en la creencia eterna
de que la poesía no tiene mas título
que tu nombre.
El móvil a la derecha ,
solo me cuenta de tu ausencia,
sin embargo deposito en él
hasta la más inconcebible de las ilusiones,
por si suena y eres tú.
Donde quiera que estés
¿ Por qué no matas esta puta distancia?,
te juro que yo me hago cómplice
y no dejaré más rastro en la escena del crimen
que las ganas de verte.
Llevo demasiados inviernos perdiendo fuerzas,
llego tarde a todas las primaveras,
porque me desgasto entre fechas tan frías como impasibles,
en las que te llamo a gritos
y solo me responden
horas ,horas y horas pisándome los sueños.
¿Sabes que te quiero,verdad?,
que aún apuesto a tus ojos
aunque sigan callados cuando yo te hablo.
Yo creo que algún día vas a entender
todo lo que me callo cuando no te miro,
y no vas a dejarme ir
hasta que sepas de memoria qué color
de mi iris te quiere más.
Ven a verme,
el confinamiento no puede ser infinito,
como esta tristeza recluida en la casa,
que se sabe de memoria
toda la sinuosidad de la esperanza
que lleva a tu boca.
Yo que he roto todas las promesas,
que desistí de toda palabra
que supiera de ti,
que pacté , que obligué a mi voluntad
a no ejecutar el deseo de desearte,
me siento hoy a extrañar, odiar, querer,
codiciar, preferir, suspirar, pretender...
cada beso que han recibido
labios que no eran los míos.
Y me pongo a decir los versos más tristes
que nunca he escrito,
porque como dijo Neruda ,
mi corazón te busca y tú no estás conmigo.
Un portátil, un bolígrafo de gel,
dos hielos con café
y mil ganas de escribir (te)
trepando por la pared.
No veo nada distinto
en estos deseos de siempre,
parecen asentados en la creencia eterna
de que la poesía no tiene mas título
que tu nombre.
El móvil a la derecha ,
solo me cuenta de tu ausencia,
sin embargo deposito en él
hasta la más inconcebible de las ilusiones,
por si suena y eres tú.
Donde quiera que estés
¿ Por qué no matas esta puta distancia?,
te juro que yo me hago cómplice
y no dejaré más rastro en la escena del crimen
que las ganas de verte.
Llevo demasiados inviernos perdiendo fuerzas,
llego tarde a todas las primaveras,
porque me desgasto entre fechas tan frías como impasibles,
en las que te llamo a gritos
y solo me responden
horas ,horas y horas pisándome los sueños.
¿Sabes que te quiero,verdad?,
que aún apuesto a tus ojos
aunque sigan callados cuando yo te hablo.
Yo creo que algún día vas a entender
todo lo que me callo cuando no te miro,
y no vas a dejarme ir
hasta que sepas de memoria qué color
de mi iris te quiere más.
Ven a verme,
el confinamiento no puede ser infinito,
como esta tristeza recluida en la casa,
que se sabe de memoria
toda la sinuosidad de la esperanza
que lleva a tu boca.
Yo que he roto todas las promesas,
que desistí de toda palabra
que supiera de ti,
que pacté , que obligué a mi voluntad
a no ejecutar el deseo de desearte,
me siento hoy a extrañar, odiar, querer,
codiciar, preferir, suspirar, pretender...
cada beso que han recibido
labios que no eran los míos.
Y me pongo a decir los versos más tristes
que nunca he escrito,
porque como dijo Neruda ,
mi corazón te busca y tú no estás conmigo.
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