domingo, 18 de octubre de 2020

Lugar privilegiado



 Quisiera estar en otro sitio,

estar allí donde me extrañas,

donde me presumes,

donde me abrazas.

Quisiera estar en otra parte,

donde me quitas el miedo antes que la ropa,

estar allí donde cualquier  presentimiento ,

cualquier sospecha evidencia que me quieres.

Estar allí donde levantas  la vista del libro,

y sonríes porque te miro,

y de repente la tarde se hace cómplice de la felicidad

y nos basta un simple gesto para saberla en una caricia

que nos mantiene a salvo.

En otra dimensión ,otra realidad diferente que te hace mía,

donde espacio y tiempo no saben diferenciar entre noche y día.

Esa orilla nuestra que nos separa del mundo,

donde un escalofrío es tu aliento en mi cuello 

y un temblor lo provoca apenas el roce de tus manos

con la misma facilidad que mis  labios determinan

y establecen las reglas del juego entre las sábanas.

Estar en esa mesa de bar donde el café se enfría

porque ando doblando servilletas con forma de barquito

y escribo en sus esquinas que me hundiría 

en todos los océanos si es contigo.

O en una parada de bus 

donde un mensaje tuyo me dice que no tarde

porque no sabes traducir la alegría si no es conmigo.

Ir de un sitio a otro ,

transitar lo que llaman vivir .

Allí donde hay fechas de aniversario,

cenas para dos

y hoteles a medio camino entre el deseo y la pasión.

En cualquier término que termine en un principio

deliberadamente nuestro,

donde soy tu debilidad,

tu prioridad,

tu sinrazón.

Allí donde las paredes sonríen desde Berlin,

o nos cuentan que llovía aquel día sobre París.

Paredes que oyen los encuentros de tu piel y mi piel,

donde tu lengua es tan tuya como mía ;

fósforo incandescente que incendia bajo nuestros pies.

Allí,espacio alejado 

por el que vendo el alma al mismo diablo,

lugar privilegiado,

donde el clamor de mi silencio te habla

de las más bellas emociones 

en las más dulces tentaciones.

Allí en cualquier resquicio que lleve a tu cuerpo 

y a tu cama,

Pasaje por tu vientre ,

cruce de tus piernas,

jaque mate a nivel de un  mar

que rompe las olas en tus ojos.

Allí seducida por las acrobacias

de tu blusa al caer ,

donde te llamas y existes,

donde soy 

y  eress la verdadera razón de ser ,  amor .

Allí donde voy a dormir 

y me tienta el agua que resbala por tu pecho

y eres sonrisa , risa y carcajada 

y causas una ducha para dos.

Allí , donde amanece por tu espalda,

y el tiempo abrazado al alba , se demora .

Allí donde todo es contigo 

y nada sin ti ,

donde te beso ahora ,

y sueño que estoy  allí .











domingo, 11 de octubre de 2020



 La casualidad es la forma que tiene el   destino de encontrarnos.

domingo, 27 de septiembre de 2020

Reconciliación.

 


Me voy adaptando al tiempo

en medio de alusiones que me muerden

o que me acarician el alma.

Me voy tras una sonrisa,

me entretengo  en la diminuta luz de una mañana 

que amanecía en consonancia a un abrir y cerrar de sus ojos.

En esta reconciliación prudente y reflexiva,

donde los relojes se ponen de su parte,

y este frío de la mañana hace que me arrope 

con los recuerdos que hacen cabriolas entre las sábanas

y desordenan pasado y presente,

me encuentro en la pérdida inevitable

de las voces pretéritas que me reconocen.

Cruzar los espacios es

advertir, rozar , hallarse las cicatrices

de esas heridas que tatuaron la línea 

del principio y el final.

Y aquí estoy moderando entre los ayeres

 en que no la quise 

y entre los que no me quería.

Llevando al sueño a un imsomnio 

que no tiene prisa por dormirse.

Recordar a veces es un consuelo,

es desatarse las manos 

para tocar la alegría,

saberla nuestra allá donde fue.

Aunque también  a veces sea,

amarrar al corazón al extravío

de lo que fue nuestro,

y que no regresa porque practica y aprende

el idioma del olvido.

Traigo a la memoria 

el orden y la confusión ...

La risa y el llanto...

La seguridad y desconfianza

de un amor perdido.

Y a ras del sentimiento vigente y  consciente, 

intercedo , recomiendo , elijo pasar página.

Y seguir leyendo lo que escriba la vida.

Sabiendo que no es posible comenzar de cero,

ni  recuperar el tiempo.

Mañana, después,luego...

Adverbios invariables que pueden 

modificar cualquier verbo.

Me estoy habituando, 

calmando detrás del calendario.

Repaso las horas.

Sé que me duelen mucho menos,

Y esta es la medida, la métrica

y el acento de este verso.














viernes, 18 de septiembre de 2020

Desde y con la lluvia.(Dueto).


 Esta tarde, la lluvia.

El agua densa que regala calma,
en gotas lentas y pacientes,
escapadas de una nube pasajera
hacen filigranas de cristal sobre las aceras.
Sin prisa por mojar.

Huele a fin de verano,
a brisa detenida,
a nostalgia,
a puntos sin apartes.

El incipiente otoño adelanta sus colores
y planean sus sombras ambiguas,
aún desdibujadas,
sobre las historias que te leía.
Esas que quedaron marcadas
en el libro que no acabaré .

Tan solo fue ayer cuando perseguí tus pasos en la orilla,
la misma en la que una vez deposité el deseo de un último verano.

Estar y ser.
Permanecer en sigilo,
esperar.
esperarte.
Saberte sin llegar a alcanzar el nuevo rumbo de tus pasos.

Tus pasos, perdidos en calles indiferentes a nuestras huellas,
Un pavimento que desconoce el rastro,
el ritmo que te trae a mi encuentro.

Qué estás haciendo?
Te llueve mi nombre 
en forma de precipitaciones urgentes
por mojarte en mis labios?.
Yo me estoy empapando de tu ausencia, 
calándome la piel y el alma en esta soledad 
que abraza y rodea cualquier ilusión que sepa de ti.

Esperar, esperarte, 
convenciendo al tiempo que nos pague,
recompense los días que nos debe.

No hay nadie en el bar de la esquina,
sale fuera la música...
un bolero , una suave y conmovedora melodía 
que pone banda sonora a la añoranza del corazón.

Un corazón que te piensa,
que te quiere, que te busca.
Que te inventa abriendo un paraguas para dos,
en esta tarde donde el agua lenta
hace filigranas
y adorna en forma de lluvia y versos
un cielo que dejó de ser azul
para llorarte.

Para llorarte lenta y pacientemente
con las gotas que te conté
que se escapaban de una nube
que por pasajera ya no está.
Y anda enredada con el viento
que silba con acordes e insiste
en llevarse mi voz.

Esta voz con la que te nombro bajito,
con la que pregunto dónde estás,
e intercede en tu silencio,
apagando todo ruido que no tenga respuesta.

Esta tarde, la lluvia
no es solo un avance de otoño,
es un pretexto, un motivo, una excusa,
para rendirme a la necesidad de tu boca,
de mi cuerpo calado de ti.
Y yo no puedo más que rendirme sin condiciones.

(Halley + Alas de mariposa)














miércoles, 9 de septiembre de 2020

Las seis y diez. (Dueto)

 


Te quiero, princesa
y sonaba como un sueño.

Parad los relojes que se ha muerto el tiempo.

Me he quedado mirándola por  detrás,

después del último beso.


La nombré allí
donde todos los sustantivos eran su nombre
y todos los verbos conjugaban su risa. 

Son las seis y diez
en un lugar que desde entonces
ya no es cualquiera.

Sin prisa,
en otras bocas y otros besos.

Dentro de nada,
se evaporará el sonido
y la palabra.
La realidad será certera, 
como siempre;
Una batalla perdida,
lejana,distante...
que deja marcas
en los perfiles de un recuerdo.

Recordaré que mi corazón boqueante ha rozado el borde de sus labios.

Maltrecho de naufragios y periplos imposibles,
se aferró a su prisa por no renunciar a una parada ante mi puerta.

Pero durante un instante que pareció una renuncia
la vi regresar,
giró sobre sus dudas en un revuelo de hojas
y dibujó en el aire un adiós que apagó la tarde.

Ahora, en el tiempo a destiempo, vivo en sus límites merodeando sueños.

Sigo siendo las de las seis y diez.
Y aún espero que ella me encuentre
después del último beso.

(Alas de mariposa +  Halley)

miércoles, 2 de septiembre de 2020

Mes nueve.

 Septiembre despide, desaloja,

un verano suspendido en  litorales verdes, 

 y  ojea, rastrea un invierno

lacerante y cínico 

que lesiona e hiere fechas.

Y que desconoce a la primera persona  

de un plural 

que se reviste, se trajea de otoño...

aguardando...

Insistiendo en  el presente indicativo  

de una primavera siempre nuestra.

jueves, 2 de julio de 2020

Y cierro el paraguas
porque es verano
y ya no llueve (s).