viernes, 14 de febrero de 2020

14 de Febrero


Pasan los años
y sigues haciendo rondas
entre lo que tengo y tienes.
Estrenas la misma sonrisa
que narras en los besos que pretendemos.
Mi casa es un balcón de puertas abiertas.
Y me asomo a tus ojos avance de primavera,
y descubres en los míos
la certeza de estar siempre a la espera.
Feliz Viernes,Amor,
hay ganas en la mesa.

miércoles, 22 de enero de 2020


Lo que yo daría por saber
si me han pensado un instante
cuando declina la tarde
sobre los recuerdos que acuden a sentarse
en las escaleras que van del corazón
a la razón.

Me he parado con los ojos cerrados
frente a la ventana que da a la calle,
el ruido no es suficiente para que no oiga
el paso acompasado de mis pensamientos
al borde de su boca
y al límite de un tiempo que incita la memoria.

Para qué saber si coincidimos alguna vez
en la misma fila de este romántico teatro que nos representa una función pasada?.

Para qué desear que sea así 
y constatar que hemos ocupado las butacas siete y  ocho 
en el breve espacio en que subía y bajaba el telón?.

Quizás para entender que todo eco
fue sonido,
que somos también aquello que hemos sentido,
y que somos  vulnerables al olvido.

Lo que daría yo por saber
cuál de mis amores me ha retenido
en el minuto exacto en que el reloj señalaba  el principio de una primera batalla cuerpo a cuerpo,
cuando se empezaba a hacer historia
en un campo minado de ilusiones que predecían victoria.

Y cuál se ha dado la vuelta
como si de repente
hubiese  susurrado mi nombre el viento,
y me ha buscado entre la gente,
constatando entonces
que solo estoy en su mente,
y aún así me sonríe entre tanta multitud
que desconoce que vamos a solas.

Y hemos creído
como  cree la nieve al frío,
que recordar  no es impulso
si no latido,
y  tono de una canción
que hace para el invierno
un pedacito de abrigo.

martes, 31 de diciembre de 2019

Última lectura del año.


Quién es Lyle?, se preguntaba. Es extraño ver a alguien con quien hasta entonces solo has estado a solas interactuando con otras personas, porque ese alguien conocido por ti desaparece y es reemplazado por otra persona diferente, más compleja. Lo ves girar en esa nueva compañía, revelando nuevas facetas, y no hay nada que puedas hacer, salvo desear que esas otras caras te gusten tanto como la que parecía ser la única cuando te miraba solo a ti.
(Un fin de semana. Peter Cameron

domingo, 8 de diciembre de 2019

Hotel


Te lo juro,
te juro que cada cama de hotel es un desierto
donde escasean las precipitaciones de tu risa,
donde el lado derecho podría ser un oasis
que no es.
Y en el izquierdo intento la adaptación
a las condiciones extremas de tu ausencia.

domingo, 3 de noviembre de 2019


He dejado de pedir (te).
Las imaginarias velas
quemaban los sueños
más que iluminarlos.
Ya no tengo sueño,
solo ganas de dormir.
Ni siquiera deseo los insomnios
que me mantenían despierta 
a la luz de tus ojos.
Es terrible, pero siento
que perder (te) /(me),
puede ser una liberación.
Debo desencadenarme al fin
de las probabilidades,
de leerme,
de buscarme...
aunque me suponga amputarme
la certeza de que yo también merezco
ser el deseo de alguien.

jueves, 12 de septiembre de 2019

Metáfora de Abril.

Después de una tormenta,dicen, llega la calma.
Y esta era hoy esta quietud en medio de la cama, donde cada una escuchaba de la otra el sonido, sosegado ya, del corazón.
Andrea fue la que rompió el silencio incorporándose sobre la almohada.
- ¿ Sabes ?, mi ex y yo ... 
Lucía la interrumpió,
- ¿ Crees que este es un buen momento para hablar de ex ?.
A lo que Andrea le respondió  con una sonrisa y perfilando con sus dedos su nariz.
- Jugabámos , prosiguió Andrea, a un juego que consistía en confesiones.
- ¿ Confesiones ?. la curiosidad de Lucía parecía despertarse.
- Sí, consistía en comenzar una frase diciendo, confieso que... y tenías que terminarla con una confesión sobre tus sentimientos o sobre la otra persona que no le hubieras contado.
- Vaya, dijo Lucía poniéndose a la altura de Andrea en la almohada - ¿ Y es un juego exclusivo de tu ex y tuyo, o tiene copyright?.
- ¿ Acaso te interesaría jugar?,la picó Andrea.
- Uhmm, no sé , ¿acaso tú quieres jugar conmigo?, le preguntó Lucía mientras le mordía el cuello.
- Sinceramente si no dejas de hacer eso voy a querer jugar a otra cosa.
- Vale,venga me porto bien. Juguemos. Empieza tú.Pero espera, ¿ se gana algo?-
- Pero mira que eres ludópata anónima- Andrea comenzó a hacerle cosquillas  mientras le explicaba entre las risas de Lucía .
- Se gana que te quiera más o que te destierre de esta cama para siempre.
Y sus risas se mezclaron.
-Vale,vale,para, ya,venga. Intentaba pronunciar Lucía entre carcajada y carcajada.
- Ok. Paró Andrea - Comienzo yo. Confieso que hace una semana jamás hubiese pensado que hoy estaríamos así. Sus ojos parecieron nublarse por un momento. Lo que Lucía advirtió de inmediato.
- Yo mantenía. Andrea la interrumpió negándole con la cabeza.
- La otra persona no puede contestar, ni añadir, ni advertir, ni aclarar,etc. Solo tiene que escuchar.
- Ah vale, discúlpeme usted  su excelencia. Bromeó Lucía para rescatar la armonía que no quería perder.
- Me toca. Confieso que he sido una gilipuertas integral por no darme cuenta de las cosas.
Miró a Andrea y esta volvió a perfilarle la nariz.
- Confieso que me encanta tu nariz. Le dijo Andrea.
- Eyyyy, ¿ eso vale?.Replicó Lucía.
- Claro que vale.Reía Andrea. Nunca antes te lo he dicho.
- Jo, pero eso ya lo sé. Y sé que te gustan mis ojos , y mis piernas y mis omoplatos,vamos que sé que te gusto enterita.
- Pero serás enteradillaaaa. Le dijo Andrea abalanzándose sobre ella con una nueva carga de cosquillas, a la que esta vez Lucía respondió haciéndole lo mismo .
- Vale,vale. No vale .Venga que no vale que digo otra. Le decía Andrea intentando huir de aquella divertida batalla.
- Está bien . Lucía frenó su contraataque. Soy toda oídos.
- Confieso que... confieso que , decía Andrea intentando regresar a la seriedad. Confieso que dejé muchas pistas en tu puerta,como dice la canción de Vanesa Martín.
Lucía la miró sorprendida. Quería preguntar no solo con los ojos. Pero sabía que eso era saltarse las reglas de aquel juego.
Intentó ser astuta.
- Confieso que no podría enumerar ni una de esas pistas.
Andrea se acercó y le mordió el labio.
- Ayyyyy. Protestó Lucía. Confieso que me ha dolido.
- Ja ja ja ja . Por lista . Le regañó Andrea.
- Es que este juego tiene unas reglas muy duras. Protestó Lucía.
- Ja ja ja. Confieso que me encanta tu parte endeble, ja ja ja. Siguió Andrea.
- Confieso que me muero por conocer alguna de esas pistas. Lucía no se daba por vencida.
Andrea la miró un rato largo a los ojos . Lucía aprovechó para arrodillarse y juntar las palmas de las manos en señal  de súplica. 
- Confieso que si no me entero no duermo nada esta noche. Insistía Lucía.
- ¿ Qué gano si te lo digo ?. Preguntó Andrea.
- Halaaaa, luego la ludópata soy yo. Se quejó Lucía.
- Ja ja ja ja. ¿ Qué gano ?. Repitió Andrea.
- Te llevo a París por San Valentín. 
- Guauuuu. ¿ En serio ?. Sabes que vendo mi alma al diablo por París.
- Ja ja ja ja. Te creo, te creo , ja ja ja. Y esta vez fue Lucía la que le mordió el labio y acto seguido comenzó a besarla.
- ¿ Así que París ? . Señaló Andrea.
- Sip, por San Valentín. Recalcó Lucía.
- Muy bien. Acepto.
Lucía hizo ademán de tumbarse de nuevo a su lado y Andrea extendió el brazo para que se apoyara en él y cuando lo hizo lo cerró sobre su hombro izquierdo .
- ¿ Recuerdas cuándo te decía de quedar porque estaba cerca de tu calle? - le preguntó. Lucía asintió. 
- Pues muchas de esas veces aún estaba en mi casa cuando te lo proponía.
Lucía sonrió.
- ¿ Te acuerdas cuándo me dijiste que tenía los ojos muy bonitos?. Lucía volvió a asentir.
- Te dije que siempre los tenía así, solo que tú no me mirabas. Volvió a sonreír Lucía.
- No sé si lo oíste. Pero lo dije.
- Lo oí . Le dijo Lucía, casi en un susurro.
- Cuando me pediste volver y te dije que no ,te dije, la vida da muchas vueltas. No te cerraba la puerta en las narices por si no te diste cuenta.
- No me dí cuenta. Explicó Lucía. Pensé que era un adiós definitivo. Que todo concluía ahí.
Andrea la atrajo más hacia ella.
- Cuando comíamos aquel día en aquel restaurante cerca del puerto, te dije es que tú no haces las cosas bien.
Lucía se levantó y la besó en la frente. 
- Es que son pistas muy difíciles de seguir. Ya sabes que yo soy muy obtusa, necesito que se me hable clarito para que estas neuronas mías se enteren.
Andrea le sonrió .
- Te quiero mucho.¿ Está eso bastante clarito ?.Le dijo mientras era ella quien la besaba ahora en los labios.
- Sí. Contestó Lucía con la piel estremecida al roce de sus labios con los de Andrea.
- Oye, tú que eres de escribir sobre lo divino y humano del Amor. Bromeó Lucía. ¿ Escribirás algún día sobre esto ?.Le preguntó.
- Ya lo he hecho. Contestó Andrea divertida.
- ¿ Quéeeeee ?, y ¿ Cómo es que yo no me he enterado?. Sondeó Lucía.
- Porque  eres muy obtusa y tus neuronas no se enteran. Reía Andrea mientras le alborotaba el pelo.
- Confieso que me muero de ganas por saber lo que has escrito sobre esto. Dijo Lucía emulando el juego.
- Ja ja ja. Te rematarían las ganas si supieras que no solo he escrito de esto si no también de tí. 
- ¿ Quéeeee? , eso no valeeeeee. Argumentaba Lucía. Si se escribe de alguien hay que decírselo. Está en su derecho de saber.
- Ja ja ja ja. Bueno, bueno . Defendía Andrea. Como decía alguien: Siempre he intentado que si escribía sobre alguien, se lo haría llegar a quien lo inspiró.
Peeero, sintiéndolo mucho ,mi pequeño amor obtuso.
- No te burles. Interrumpió Lucía poniendo carita de niña enfadada.
- Ja ja ja. Como decía .Prosiguió Andrea. Mi pequeño amor obtuso  quién sabe si la vida algún día hace que eso ocurra. Y se levantó de la cama cantando.
- Ay,mi amor, he dejado tantas pistas en tu puerta , ¡qué locura sentirla entreabierta!
y que nunca me atreva a llamar. Mientras Lucía la persigue por la casa , y cuando la alcanza la rodea por la cintura y también le canta.
- Ay , mi amor nos está prohibido volver a equivocarnos.
Y se vuelve Andrea. Y  el encuentro de sus labios es una metáfora de Abril a las puertas del otoño.





  








domingo, 8 de septiembre de 2019


Septiembre es una ventana que se cierra al verano.
Yo cierro los ojos
como si se nublara de repente
la esperanza de ver (la).